PRESOS
Para, cállate por favor. Llevamos tanto tiempo inmersos en esta vorágine de gritos y recriminaciones que ya no sé cuál fue el desencadenante de todo. Parece que llevemos un año de discusión, una vida odiándonos y una eternidad sufriendo. Así que cállate porque ya no puedo escucharlo más. Ya no puedo soportarlo más. Todavía no sé en qué momento cambió todo. Cuándo pasamos de recibirnos entre risas y mariposas a terminar acostumbrándonos a nuestra compañía. Cuándo el frío que nos juntaba y hacía que nos arropáramos se convirtió en este bloque de hielo invisible que hoy nos tiene ya demasiado alejados. Explícamelo, porque por más noches en vela que le dedique a ello, todavía no he encontrado una sola fecha. Y ya de paso explícame también cómo nos hemos convertido en lo que hoy somos. Si se supone que dos sumaban más que uno, que juntos éramos fuertes, que nuestra unión significaba algo. Cómo dejamos de ser la pareja perfecta para terminar siendo unos perfectos desconocidos, dos in...