TENEMOS UNA CITA

Parece un día cualquiera. Te levantarás y actuarás como así fuera pero nada más lejos de la realidad.
Crees que hoy es un día normal pero para nada.
Recuerda que hoy tenemos una cita, y no puedes faltar.
Recuerda también que ninguna de nuestras citas anteriores fueron juntos, de manera que ninguna experiencia vivida será similar a lo que vamos a experimentar en unas horas.
Espero que no faltes, porque quizás después de años vagando de flor en flor hoy encuentres en mí el jardín que tanto tiempo llevas buscando. Haré lo imposible para que así sea.
Para que no te quieras marchar aunque la cita termine, y que por primera vez aprecies el valor de un buen encuentro, uno de los de verdad.
Prepárate, que hoy tenemos una cita.
Y con prepárate no me refiero a que te pases la tarde entera arreglándote. Guarda tus vestidos caros y tus joyas más brillantes. Guárdalo todo que yo no quiero verte tratando de esbozar una sonrisa mientras te hacen polvo los tacones, quiero verte sonreír del todo, quiero verte cómoda, quiero verte a ti.
De modo que ya puedes olvidar todo lo que tenías planeado y ponerte tu sudadera favorita, tus leggins y tus zapatillas de siempre. Ponte lo que te de la gana, al fin y al cabo a mis ojos seguirás estando preciosa. Y si todavía te queda alguna duda párate a pensar en lo poco que me importa lo que lleves puesto, pues todo lo que a mí me gusta lo llevas ya debajo de la piel.
Ven, que hoy tenemos una cita. En ella podré contarte lo mucho que te he echado de menos. Lo grises que son los días sin ti y la luz que le aportas a un corazón que llevaba siglos viviendo en la oscuridad. Ven, que yo te prometo un mundo aparte. Una burbuja en la que el tiempo se detenga, nadie nos moleste y mi único todo seas tú.
Entiendo que tengas miedo. Te mentiría si te dijera que no lo tengo yo. No es fácil descubrirse a alguien. No es fácil abrir una herida que ya cicatrizó y arriesgarse a que esta vez no se llegue a curar del todo. Yo también pasé por ahí. Pero sé que cuando te vea salir de tu portal, cuando me mires y el mundo por fin se detenga, entonces todas mis cicatrices habrán dejado de doler. Todo lo sufrido habrá valido la pena y todo pasado malo dejará de importar en cuanto te tenga delante, de eso no tengo ninguna duda.
Así que estate atenta al timbre, porque pienso llegar puntual, no vaya a ser que me retrase y en ese tiempo nos lo pensemos mejor. Porque esto no va de pensar, va de sentir. Y ahora mismo lo siento todo.
Siento que daría el futuro que me queda por esta noche contigo, entregaría también mi pasado porque nada de eso importa ya.
Hoy lo importante somos nosotros. Y saber que aunque nieve, truene o el mismo cielo se parta en dos, seguiremos juntos. Porque hoy tú y yo tenemos una cita, y te aseguro que no pienso faltar.


Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DIBUJO

VUELA

PERFECTA