VÁMONOS

Quizás te sorprende oírme por tu telefonillo después de tanto tiempo.

Llevo ya un rato en tu portal pero merecerá la pena esperar si terminas bajando.

No te preocupes, que yo conduzco. Carretera y manta y hasta el cielo. Carretera y manta que nos vamos lejos. Quizás juntos escapemos de este infierno al que llaman rutina.

Vámonos, no digas nada, ya nos lo hemos pensado demasiadas veces, no caigamos en ese error otra vez no sea que un alarde de sensatez nos demos cuenta de la locura que estamos cometiendo.

Y no me preguntes a dónde porque ni si quiera yo lo sé, ni si quiera yo sé lo que estamos haciendo. Solo sé que no aguanto un segundo más aquí, que no aguanto una maldita milésima más sin ti.

Toma el mapa, elige: Playa, montaña... Tú mandas, pero vámonos. Me iré a vivir a una cueva si es eso lo que quieres. Me iría a dormir debajo de un puente si así pudiera despertarme contigo.

Vámonos, no le digas nada a nadie, estamos juntos, estaremos bien. No necesitan saber nada más.

Apúrate, no hace falta que cojas tus cosas, encontrarás en mí todo lo que necesites, así que vámonos.

Ya sé que no está bien, pero peor es haber pasado separados tanto tiempo. Viviendo mentiras, viviendo a medias, viviendo mal.

Vámonos, aunque no tenga ningún sentido. Porque el amor no es lógica, es emoción. El amor es decir sí aunque toque decir no. Y creo cariño que eso lo tienes tan claro como yo.

Es muy sencillo. Lo mío es tuyo y lo tuyo mío. Vamos a tener un amor de los buenos, de los de antes, de los que pasaron de moda hace ya demasiado tiempo.

Entonces, ¿qué hacemos aquí todavía?
Agárrate fuerte que voy a arrancar. Dame la mano, no mires atrás. Olvida lo pasado, que eso ahora está de más.

A partir de hoy nos centraremos en lo que de verdad importa: comer, dormir y follar, hagámoslo todo y volvamos a empezar. Si al fin y al cabo la felicidad consiste en eso, no sé en qué momento empezamos a complicarnos tanto.

Vámonos, porque aunque no pueda prometerte ninguna estabilidad, sí puedo prometerte lo más importante: seguir escribiéndote a diario, seguir haciéndote mi musa, y seguir queriéndote en todas las horas, minutos y segundos que tenemos pendiente compartir.

Te prometo quedarme contigo incluso en las noches más frías, te prometo no volver a irme siempre y cuando tú no vuelvas a dejarme escapar. Te prometo seguir siendo el mismo si tú prometes no cambiar.
Sé que así será.
Sé que no puedo prometerte nada, y que aún así funcionará.

O al menos eso me fuerzo a pensar día tras día, pero el tiempo pasa y sigue lloviendo, miro tus fotos, y sigue lloviendo. Y cuando parece que tenemos el sol en la palma de la mano vuelve a caer una tormenta que se lleva por delante todos los planes que un día tuvimos.

Vámonos joder.

Entiendo que no es fácil entregarte a un camino tan incierto, y que tanto te ha fallado antes. Pero no te pido que recuerdes lo vivido, sino que imagines todo lo que podríamos hacer en cuanto salgas por esa puerta.
Ábrela. Abrázame. A la mierda el resto. Vámonos.


Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DIBUJO

VUELA

PERFECTA