VUELA


Vuela, porque me he dado cuenta de que ya no puedo mantenerte a mi lado.
Hazlo antes de que cambie de opinión.
Vuela lejos, cerca, donde tú quieras, pero vuela. Que yo nunca quise ser un lastre y menos para tu vuelo.
Vuela, porque por feliz que me haga tenerte aquí más me hace verte libre. Supongo que eso es lo que me gustó de ti, que no necesitabas quedarte, que por mal que estuvieran las cosas nunca dejaste de volar.
Vuela, no hagas que te lo suplique. Que bastante daño me produce tu marcha como para tener que insistir
Levanta la cabeza y echa a volar, a pesar de todo lo que dejas a tus espaldas. A pesar de que el mundo entero se me tambaleará cuando vueles.
Vuela porque tú estás por encima de todo lo demás, vuela porque no quiero verte caer nunca más.
No te plantees quedarte, ni mucho menos volverte a marchar. No te plantees nada salvo volar.
Y quién sabe.
Tal vez cuando hayas volado lo suficiente y des por terminado tu viaje te apetezca volver. Tal vez descubras que el cielo no se consigue surcándolo, sino en aquellas personas que te transportan a él.
Y yo estaré aquí esperándote, siempre y cuando hayas acabado de volar.
Siempre y cuando no haya nada que nos vuelva separar.



Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DIBUJO

PERFECTA