SIN TI

Despertaré sin ti como cada mañana.
Un lado vacío en mi colchón, algunas dudas y muchos sueños nocturnos a la espalda en los que todavía estás conmigo.
Hasta levantarse resulta difícil sin ti, pero quedarme en la cama no te regresará a mi lado. Nada lo hará. Es mejor así, o al menos eso me repito a mí mismo cada día.
Tardaré, costará, pero me levantaré. He de hacerlo, no hay otra opción.
Me lavaré la cara, me miraré al espejo y forzaré una sonrisa. No me nace pero lo seguiré haciendo todas las veces que haga falta hasta conseguir que vuelva a ser sincera.
Abriré el armario de la cocina y trataré de recuperar un apetito que lleva desaparecido desde que empecé a estar sin ti.
Me vestiré, cogeré mis cosas y saldré a la calle dispuesto a seguir mi vida. A apretar los dientes, forzar sonrisas y seguir ocultando lo que ocurre dentro de mí. Como si todo fuera bien, como si no me importara estar sin ti.
No tengo fuerza ni ganas pero seguiré cumpliendo con mis obligaciones, hace ya tiempo que aprendí a hacer de tripas corazón.
Entonces volveré a casa, lanzaré mis cosas y me tiraré en nuestro sofá, allí donde solíamos contarnos el día, allí donde ahora saco el móvil a diario esperando un mensaje que no llegará. Pero, como ya te he dicho, supongo que es mejor así, supongo que es mejor estar sin ti.
Las tardes se me hacen largas así que intento mantenerme ocupado. Me pego a la gente que me quiere y hago todo lo que puedo hacer ahora que estoy sin ti, todo lo que no podía hacer contigo.
Y, ¿sabes qué? Que no me va tan mal. Perdí una persona pero me encontré por fin. Y te aseguro que por mucho que duela estar sin ti mucho más difícil fue estar sin mí durante tanto tiempo. Andando por la vida sin saber si quiera quién era, qué quería o hacia donde iba.
Nadie puede hacerte tan feliz como tú mismo.
Claro que fue duro nuestro adiós, pero más duro fue darnos cuenta de lo necesaria que era nuestra despedida, y ahora que lo peor ha pasado y que la oscuridad está perdiendo poder, ahora por fin veo una luz en la que ser feliz, incluso sin ti.
Así que desde el fondo de un corazón, aún cicatrizando, solo deseo que recibas todo el amor y felicidad que no obtuviste conmigo, consíguelo aunque sea sin mí.
Por mí parte no te preocupes, el camino es duro pero sabes que lo fácil nunca fue lo mío. Cada día que pasa me siento más fuerte y feliz, más yo. He aprendido a quedarme con lo bueno y a sobreponerme al dolor. No ha sido fácil, y sé que esta lluvia de recuerdos y sentimientos aún no ha amainado del todo, pero nunca llueve para siempre, te prometo que así será.
Te prometo que, por mucho que tarde, aprenderé a vivir sin ti.


Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DIBUJO

VUELA

PERFECTA