POR ÚLTIMA VEZ

La de veces que soñé con este momento, la de noches en vela que me causó la espera. La de tiempo que llevo esperando esta última vez.

No sé si será nuestra mayor locura pero desde luego será la última.

Estoy tan nervioso que me vuelvo torpe, ya ni recuerdo como se hacía. Quítame la ropa y yo haré lo mismo. ¿Recuerdas la primera vez que te desabroché el sujetador? Parece que haya pasado un siglo. Ayer siendo niños jugando a ser adultos y hoy dos adultos que buscan desesperadamente recuperar ese ápice de inocencia y ternura que se esconde en una primera vez.

No puedo quitarte los ojos de encima; estamos desnudos, pero es tu mirada lo que me hace perder el sentido.

Y qué decir de tu boca, la mordería día y noche, nunca unos labios me habían dicho tanto, nunca unos besos me habían vuelto así de loco.

Una caricia y ya tengo la piel de gallina, no te hace falta más para conseguirlo.

Nos tumbamos, me tienes temblando. Te subes encima de mí, me abrazas y sé que puedes notar los latidos.

Pensándolo bien quizás haya sido una mala idea pero no hemos venido a pensar.

Llega el momento, volvemos a hacer lo de siempre como si no hubiéramos dejado de hacerlo nunca. Oigo tu voz y me invade un calor. Nos agarramos el pelo, te oigo gemir y me aguantas la mirada con la confianza de quien sabe que tiene el control, sigues jugando conmigo como el primer día.

Follar nunca había significado tanto para nadie, ni siquiera por última vez.

Mira, muerde, araña, grita. Haz lo que quieras, pero no se te ocurra sonreír, ya sabes que está prohibido. No es nada personal, es que temo que destapes el baúl de los recuerdos volviendo a aquellas noches en las que imaginábamos un futuro en común; en las que teníamos el mundo sometido a los pies de la cama y tú eras lo único capaz de hacerme feliz. Es increíble lo que puede desencadenar una sonrisa, tal vez esa sea la diferencia entre follar y hacer el amor.

Aunque de poco sirve ya recordar. Ayer no estuvimos y mañana ya no lo volveremos a estar. De eso trata una última vez. Estábamos avisados.

Lo estoy disfrutando y siento que tú también, incluso más que antes. Debe ser que todo parece más bonito cuando sabemos que hay un fin.

Esto se acaba, perdemos el poco amor que nos quedaba mientras nos corremos y aún así puede que vuelva a echarte de menos. Puede que te vea levantarte de la cama envuelta en mis sábanas y caiga otra vez en el pozo de tu ausencia. Te marcharás por la puerta y volverás a ser una completa desconocida con la que comparto más que con cualquier conocido.

Quizás ocurra, pero no hoy.

Porque hoy se nos ha ofrecido la oportunidad de volver a fundirnos, a ser nuestros y a despedirnos sí, pero por la puerta grande.

Y mañana será otro día, y si te he visto no me acuerdo. Pero que tengan cojones de quitarme este momento.

El momento en el que unimos el pasado, presente y futuro, en el que todo se alinea para que volvamos a ser uno, sabiendo que ya no lo volveremos a ser.


Sabiendo que, pase lo que pase, esta será nuestra última vez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

UN DIBUJO

VUELA

PERFECTA