SI VOLVIERA A NACER [20]

A veces me pregunto qué haría si volviera a nacer.
Supongo que volvería a aquel hospital donde comenzó todo. Llegaría al mundo, me abrazaría a mamá y le daría las gracias por ser la mujer de mi vida, incluso antes de yo existir. Abrazaría a papá, y le pediría perdón por todos los disgustos que seguro le acabaré causando.
Les pediría a ambos que tuvieran paciencia, y que a pesar de todos los errores que estoy por cometer nunca serán con mala intención, que los quiero más que a nada y que, al final, acabaré enderezándome.
Empezaría a crecer, más rápido de lo que parece. Y la vida empezaría de nuevo a quitarme gente a la que quiero. Pero esta vez no me pillaría desprevenido. Esta vez correría a diario a ver a la iaia, y me la comería a besos en un instante eterno, como si aquel momento no fuera a acabar, como si ella no fuera a marcharse nunca.
Y si me sobran besos aprovecharía para darle también al iaio. Que sin decir nada hacía mucho. Que sin necesidad de confesarlo nos quería mucho.
Con el paso del tiempo iría haciéndome un hombre, o al menos intentándolo. Conocería de nuevo a mi primer amor y correría a disculparme por haberla cagado tanto. Supongo que una vida no es suficiente para aprender a querer.
Y hablando de amores me gustaría decirte que lloraría menos por todos los que se fueron, pero imagino que no, que acabaría derramando las mismas lágrimas, soltando los mismos "te quiero" y sufriendo lo mismo en cada adiós.
Tal vez nunca aprenda a controlar la tristeza, pero estoy seguro de que me esforzaría mucho en aprender a perdonar, en hacerlo de verdad. Así que si volvería a nacer perdonaría a todo aquel que un día me hizo mal. Con o sin intención, quieran o no ser perdonados. Porque esto va sobre mí, no sobre ellos. Y posiblemente hubiera sido más feliz si hubiera aprendido a tiempo a superar el odio.
Perdonaría a los abusones de clase, a los matones, a los crueles y a todos los que actuaron sin pensar. Perdonaría incluso a quienes me hirieron queriendo, pues gracias a ellos me hice fuerte. Perdonaría toda irresponsabilidad y todo dolor consecuente.
También intentaría corregir errores, y estar ahí para todo el que fallé. Cuidaría a mi gente, a los que me necesitaron cuando no estuve, haría lo imposible por su bienestar. 
Viajaría kilómetros para evitar que mi hermano sufriera aquel accidente. Y si no llego a tiempo al menos estaría ahí cuando abriera los ojos para decirle que él es más fuerte que cualquier silla y que acabará levantándose, sé que lo hará.
Intentaría arreglarlo todo. Vivir de la manera más corregida posible.
Y sabes qué, que mi vida acabaría perdiendo todo el sentido.
Porque si no te equivocas, si no pierdes, y no lloras. Ya no tendría ningún valor acertar, ganar o reír.
Así que si volviera a nacer acabaría haciendo lo mismo, viviendo lo mismo y siendo el mismo. Viviría mi vida una y mil veces más.
Porque solo así me convertiría en la persona tan imperfectamente mía que soy. Porque no hay una forma más perfecta de ser que la tuya; forjada con buenos y malos momentos, con gente que se fue y gente que siempre estará ahí.
Crecí muy pronto, lloré mucho y perdí a demasiadas personas que un día consideré fundamentales. Pero siempre me levanté al día siguiente. Y lo seguiré haciendo el tiempo que me quede.
De modo que nadie sabe qué pasaría exactamente si volviera a nacer, pero si de verdad me preguntas te diré que yo, personalmente, decidiría vivir.

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