NO ME VOY
No me voy
porque no sabría a dónde ir,
porque mi hogar ya no es sitio sino persona sin la cual ya no quiero concebir una vida.
No me voy
porque, aún siendo libre, yo elegí quedarme a tu lado,
no son cadenas, no te necesito, es que simplemente no me da la gana separarme de ti, por eso no me voy.
Porque nuestros días separados parecen incompletos, grises, y casi desperdiciados.
Porque cuando encuentras a la persona que te completa no te planteas marcharte, no te planteas nada que se encuentre lejos de ella.
No, yo no me voy. Porque temo que la vida sea tan corta como dicen, y que cuando vuelva tú ya no estés esperándome.
Cada día me levanto con la fortuna de seguir teniéndote y el deseo de que tú sientas lo mismo, pues no sé si te lo he dicho todavía pero, es que yo no me pienso ir.
Porque, ¿dónde iba a estar mejor que aquí? Y sobre todo, ¿cómo iba a estar mejor sin ti?
He pasado muchos años vacilando de ser un alma libre, una hoja movida por el viento. Hoy vacilo de que el mismo viento que un día me hizo volar solo, hoy me ha traído hasta este árbol. Un sitio del que no pienso moverme, una compañía perfecta, un hogar.
Así que si alguna vez temes mi marcha, recuerda que nuestro lazo es más fuerte que cualquier vendaval, que el resto del mundo puede decir misa, que te quiero, y sobre todo, recuerda que yo de aquí no me muevo, que yo de ti no me voy.
porque no sabría a dónde ir,
porque mi hogar ya no es sitio sino persona sin la cual ya no quiero concebir una vida.
No me voy
porque, aún siendo libre, yo elegí quedarme a tu lado,
no son cadenas, no te necesito, es que simplemente no me da la gana separarme de ti, por eso no me voy.
Porque nuestros días separados parecen incompletos, grises, y casi desperdiciados.
Porque cuando encuentras a la persona que te completa no te planteas marcharte, no te planteas nada que se encuentre lejos de ella.
No, yo no me voy. Porque temo que la vida sea tan corta como dicen, y que cuando vuelva tú ya no estés esperándome.
Cada día me levanto con la fortuna de seguir teniéndote y el deseo de que tú sientas lo mismo, pues no sé si te lo he dicho todavía pero, es que yo no me pienso ir.
Porque, ¿dónde iba a estar mejor que aquí? Y sobre todo, ¿cómo iba a estar mejor sin ti?
He pasado muchos años vacilando de ser un alma libre, una hoja movida por el viento. Hoy vacilo de que el mismo viento que un día me hizo volar solo, hoy me ha traído hasta este árbol. Un sitio del que no pienso moverme, una compañía perfecta, un hogar.
Así que si alguna vez temes mi marcha, recuerda que nuestro lazo es más fuerte que cualquier vendaval, que el resto del mundo puede decir misa, que te quiero, y sobre todo, recuerda que yo de aquí no me muevo, que yo de ti no me voy.
Comentarios
Publicar un comentario